Además de su presencia, en su paso por nuestras instalaciones nos dejaron esta bonita figura acrobática.
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Jueves Flamencos 2010
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos - Jesús Mendez en Bodegas Ontañon de Logroño - La Rioja
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos - Macanita en Bodegas Ontañon de Logroño - La Rioja
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
CRÍTICA DEL PABLO GARCÍA MANCHA PUBLICADA EN EL DIARIO LA RIOJA
El tiempo en el flamenco, como en la vida, no es relativo y una hora es una hora se mire por donde se mire. Sin embargo, cuando en el escenario se citan el fulgor, la inspiración o el duende, esa misma hora la mida el que la mida se pasa en un suspiro, tal y como sucedió el pasado jueves en el Salón de Columnas, gracias a la maestría y originalidad de Manolo Franco y Daniel Navarro Niño de Pura con sus sonantas de oro.
La noche prometía porque los dos artistas acumulan tantos trofeos como los glamourosos equipos de la champions. Además, los aficionados sabían de esa versátil lucidez de la que ha hecho gala siempre que ha estado por La Rioja el bueno de Manolo Franco, que abrió el concierto con una hermosa granaína dictada al compás del corazón, con un toque muy sentido. Después, Niño de Pura, guitarrista con mayores ribetes de modernidad y con un sonido preciso y milimétrico, dibujó una taranta desnuda y creativa que dio paso a una singular guajira en la que ambos tocaores empezaron a desvelar las claves de la noche: un diálogo fluido entre las dos guitarras en la que ninguna empañaba a la otra. Se dice diálogo, porque por momentos la sonanta de cada una se enredaba con la otra hasta conseguirnos entrelazar en una dialéctica preciosista que cuando aceleraba en picados y contrapicados provocaba olés de admiración ante el talento derrochado, como en esas alegrías o en la poderosísima bulería en la que la potencia de uno y la delicadeza de otro contrastaban todavía más.
Muchos espectadores distinguieron escuelas y sonidos: que si Paco de Lucía o Manolo Sanlúcar. El caso es que el concierto del jueves se pasó en un suspiro porque la creatividad se adueñó de todo el Salón de Columnas.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos - Manolo Franco y Niño Pura en Bodegas Ontañon de Logroño - La Rioja
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
CRÍTICA DEL PABLO GARCÍA MANCHA PUBLICADA EN EL DIARIO LA RIOJA
El tiempo en el flamenco, como en la vida, no es relativo y una hora es una hora se mire por donde se mire. Sin embargo, cuando en el escenario se citan el fulgor, la inspiración o el duende, esa misma hora la mida el que la mida se pasa en un suspiro, tal y como sucedió el pasado jueves en el Salón de Columnas, gracias a la maestría y originalidad de Manolo Franco y Daniel Navarro Niño de Pura con sus sonantas de oro.
La noche prometía porque los dos artistas acumulan tantos trofeos como los glamourosos equipos de la champions. Además, los aficionados sabían de esa versátil lucidez de la que ha hecho gala siempre que ha estado por La Rioja el bueno de Manolo Franco, que abrió el concierto con una hermosa granaína dictada al compás del corazón, con un toque muy sentido. Después, Niño de Pura, guitarrista con mayores ribetes de modernidad y con un sonido preciso y milimétrico, dibujó una taranta desnuda y creativa que dio paso a una singular guajira en la que ambos tocaores empezaron a desvelar las claves de la noche: un diálogo fluido entre las dos guitarras en la que ninguna empañaba a la otra. Se dice diálogo, porque por momentos la sonanta de cada una se enredaba con la otra hasta conseguirnos entrelazar en una dialéctica preciosista que cuando aceleraba en picados y contrapicados provocaba olés de admiración ante el talento derrochado, como en esas alegrías o en la poderosísima bulería en la que la potencia de uno y la delicadeza de otro contrastaban todavía más.
Muchos espectadores distinguieron escuelas y sonidos: que si Paco de Lucía o Manolo Sanlúcar. El caso es que el concierto del jueves se pasó en un suspiro porque la creatividad se adueñó de todo el Salón de Columnas.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
CRÍTICA DEL PABLO GARCÍA MANCHA PUBLICADA EN EL DIARIO LA RIOJA
17 de enero de 2008
Había ganas de cante entre la afición; de cante, no de politonos ni de frases hechas; de cante bueno, güeno, en argot de ése que llega al corazón y fluye por las arterias y suena con el compás infinito de las sístoles y diástoles, anacrónico y diacrónico, que se rebosa como un botafumeiro o como una olla de pisto o caparrones, de potaje o de papas a lo ciclista, que son las que le privan a José cuando está en su Sevilla.
Había ganas y por eso a la concurrencia, que ayer estaba más receptiva que nunca, se le hizo corta la hora que se tomaron José de la Tomasa y Manolo Franco para exponer sus virtudes con la exuberante claridad que les define, con el delicioso viaje por los ecos de la Andalucía cantaora, por la pasión que dibuja el flamenco dicho sin ambages, sujeto a la inspiración y el conocimiento, a un intervalo de agradecida cordura que hace que las cuerdas vocales se tensen en un minúsculo y complejísimo juego de albahaca y saliva, de respiraciones, de alientos programados para que el cante entre a compás, milimétrico y absolutamente nuevo en cada tercio, como en la soleá telúrica y hondamente espesa en la que José de la Tomasa sacó fuera de sí el potencial cantaor que sostiene como en una arquitectura metafísica cada una de sus neuronas, cada poro de su piel. Y a su izquierda Manolo Franco, que rítmicamente acompasó cada melodía y cada falseta con una sublime maestría, con una singular belleza que cautivó desde la malagueña y que encontró en los tientos-tangos una de esas cumbres flamencas que valen por sí mismas todo un concierto. También disfrutamos por tarantos y la granaína breve que dio paso a las bulerías con las que remató un bellísimo concierto que tuvo hermosos momentos, algo de garganta rozá y el bello algoritmo de la guitarra de ese maestro llamado Manolo Franco, que el jueves entusiasmó.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos - José de la Tomasa en Bodegas Ontañon de Logroño - La Rioja
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
CRÍTICA DEL PABLO GARCÍA MANCHA PUBLICADA EN EL DIARIO LA RIOJA
17 de enero de 2008
Había ganas de cante entre la afición; de cante, no de politonos ni de frases hechas; de cante bueno, güeno, en argot de ése que llega al corazón y fluye por las arterias y suena con el compás infinito de las sístoles y diástoles, anacrónico y diacrónico, que se rebosa como un botafumeiro o como una olla de pisto o caparrones, de potaje o de papas a lo ciclista, que son las que le privan a José cuando está en su Sevilla.
Había ganas y por eso a la concurrencia, que ayer estaba más receptiva que nunca, se le hizo corta la hora que se tomaron José de la Tomasa y Manolo Franco para exponer sus virtudes con la exuberante claridad que les define, con el delicioso viaje por los ecos de la Andalucía cantaora, por la pasión que dibuja el flamenco dicho sin ambages, sujeto a la inspiración y el conocimiento, a un intervalo de agradecida cordura que hace que las cuerdas vocales se tensen en un minúsculo y complejísimo juego de albahaca y saliva, de respiraciones, de alientos programados para que el cante entre a compás, milimétrico y absolutamente nuevo en cada tercio, como en la soleá telúrica y hondamente espesa en la que José de la Tomasa sacó fuera de sí el potencial cantaor que sostiene como en una arquitectura metafísica cada una de sus neuronas, cada poro de su piel. Y a su izquierda Manolo Franco, que rítmicamente acompasó cada melodía y cada falseta con una sublime maestría, con una singular belleza que cautivó desde la malagueña y que encontró en los tientos-tangos una de esas cumbres flamencas que valen por sí mismas todo un concierto. También disfrutamos por tarantos y la granaína breve que dio paso a las bulerías con las que remató un bellísimo concierto que tuvo hermosos momentos, algo de garganta rozá y el bello algoritmo de la guitarra de ese maestro llamado Manolo Franco, que el jueves entusiasmó.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
CRÍTICA DEL PABLO GARCÍA MANCHA PUBLICADA EN EL DIARIO LA RIOJA
La afición puesta en pie y por dos veces. Así de rotundo fue el triunfo de Paco del Pozo este jueves en el Salón de Columnas. Y no hubo espacio para la disidencia, las argumentaciones contrarias o los desencuentros. Todo el mundo de acuerdo: Paco del Pozo es un cantaor repleto de futuro y nosotros, en Logroño, en nuestros entrañables Jueves Flamencos, ya lo sabemos. De hecho, desde que el año pasado sorprendiera con su caudal de voz, muchos espectadores esperaban con ansias una actuación tan redonda y plena como la vivida, una actuación extremadamente flamenca en la que además de demostrar un conocimiento enciclopédico de los cantes, fue capaz de llegar a ese clímax donde habitan los sentimientos, donde los cantaores se olvidan de técnicas y andamiajes y se presentan desnudos en los momentos sublimes, como en esa siguiriya incorpórea en la que hubo quien levitó por su belleza, por su expresividad dramática, por su flamencura.
Paco del Pozo tiene en la garganta una especie de Gran Cañón del Colorado, un abisal fenómeno tectónico con el que es capaz de abordar los melismas más complejos y enrevesados. Sin embargo, cuando le da por masticar el cante, cuando mete hasta dentro el grito y rebrota las sílabas después, (una-a-una) como conteniendo el aire una milésimas de segundo, es capaz de parar el corazón del más pintado.
A Paco del Pozo el flamenco le huele a una sorprendente combinación de matices: desde lo rancio a lo más nuevo; desde el respeto a las normas clásicas a una sensación de rebeldía que no sé por qué desprende desde el escenario.
Al final, se despidió con una toná a pelo. Sin nadie puesto en pie como en un púlpito de soledades entre el silencio admirado de una afición que ya la tenía a sus pies.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos - Paco del Pozo en Bodegas Ontañon de Logroño - La Rioja
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
CRÍTICA DEL PABLO GARCÍA MANCHA PUBLICADA EN EL DIARIO LA RIOJA
La afición puesta en pie y por dos veces. Así de rotundo fue el triunfo de Paco del Pozo este jueves en el Salón de Columnas. Y no hubo espacio para la disidencia, las argumentaciones contrarias o los desencuentros. Todo el mundo de acuerdo: Paco del Pozo es un cantaor repleto de futuro y nosotros, en Logroño, en nuestros entrañables Jueves Flamencos, ya lo sabemos. De hecho, desde que el año pasado sorprendiera con su caudal de voz, muchos espectadores esperaban con ansias una actuación tan redonda y plena como la vivida, una actuación extremadamente flamenca en la que además de demostrar un conocimiento enciclopédico de los cantes, fue capaz de llegar a ese clímax donde habitan los sentimientos, donde los cantaores se olvidan de técnicas y andamiajes y se presentan desnudos en los momentos sublimes, como en esa siguiriya incorpórea en la que hubo quien levitó por su belleza, por su expresividad dramática, por su flamencura.
Paco del Pozo tiene en la garganta una especie de Gran Cañón del Colorado, un abisal fenómeno tectónico con el que es capaz de abordar los melismas más complejos y enrevesados. Sin embargo, cuando le da por masticar el cante, cuando mete hasta dentro el grito y rebrota las sílabas después, (una-a-una) como conteniendo el aire una milésimas de segundo, es capaz de parar el corazón del más pintado.
A Paco del Pozo el flamenco le huele a una sorprendente combinación de matices: desde lo rancio a lo más nuevo; desde el respeto a las normas clásicas a una sensación de rebeldía que no sé por qué desprende desde el escenario.
Al final, se despidió con una toná a pelo. Sin nadie puesto en pie como en un púlpito de soledades entre el silencio admirado de una afición que ya la tenía a sus pies.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
CRÍTICA DEL PABLO GARCÍA MANCHA PUBLICADA EN EL DIARIO LA RIOJA
Son de la Frontera arrasó el jueves, pero arrasó con esa sonrisa beatífica que fue sembrando entre los aficionados a medida de que el concierto fue cuajando en una actuación memorable, repleta de matices y marcada por el diapasón del compás de Morón, del soniquete poliédrico de la cuerda pelá, del son del tres cubano (¡vaya descubrimiento!) y de las otras dos sorpresas que iba a deparar la primera de las noches jondas de este tibio invierno de 2006: el cautivador y poderoso baile de Pepe Torres y la voz telúrica y afillá de Moi de Morón, un cantaor de nombre recogido que se crece por momentos hasta cuajar tercios inolvidables, metiendo la garganta para dentro, mascando el cante, arrullandolo.
El concierto comenzó de forma rutilante, con la bulería negra de Diego del Gastor y el taconeo poderoso y ensimismado de Pepe Torres, que gracias a su cuerpo, a su expresión gitana y a ese prodigio indescifrable que consigue con sus pies, fue metiendo a los espectadores en esa canasta que es el disfrute, el gozar del flamenco con la ingenuidad del que lo está viviendo por primera vez, fuera de complejos de manual y de esas pretendidas ansias de pureza que acaban con todo. Y en estos tiempos de mediocridad, la propuesta sonora, rítmica y flamenca de los artistas de Son de la Frontera se revela como una gimnasia mental de primer orden, como una demostración de que el flamenco tiene muchos caminos para seguir creciendo y sorprendiendo, para cautivar por la vía de la emoción y el embrujo y para desbrozar aún más los maravillosos secretos que rodean esta expresión artística.
Como antes se decía, Pepe Torres hizo de su cuerpo un singular instrumento, una amalgama de compases y de estratagemas sonoras que desembocaron al final en un ardor sobre el escenario de los que no se recuerdan. Y es que Pepe Torres baila sin especular, como no especuló ni un tanto así Paco de Amparo con su sonanta de Morón, con las falsetas del Gastor aliñadas cuerpo a cuerpo con Raúl Rodríguez, que con su tres cubano y ese aura que parece rodearle a él y a su instrumento marcaron el hilo conductor de tan magnífica noche, como en la soleá del agua entre las piedras, o la zambra, donde el diálogo entre ambos vino a demostrar una vez más que la música sale siempre del corazón y que sin sentimientos no hay nada, en todo caso la sangre de pato debajo de las multiplicaciones, como dijo Lorca en su Poeta en Nueva York.
Y fue precisamente en la bulería del corazón donde Raúl se ensimismó con su tres en una interpretación en la que sonaron por momentos matices griegos y morunos, cubanos y españoles, y el son claro, el son de Pancho Amat, del Guayabero o del mismísimo Compay Segundo que el jueves se dieron la mano con el Niño Ricardo, Vicente Escudero, Joselero de Morón, la Paquera y con Diego del Gastor, al que Dios tenga en su gloria.
Cast: Bodegas Ontañon
Los Jueves Flamencos - Son de la Frontera en Bodegas Ontañon de Logroño - La Rioja
Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía.
La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con poco más de doscientas localidades», asegura Jorge Quirante, director del Bretón. Por el escenario de la vieja Sala Rex han desfilado las principales voces y los grandes nombres de la sonanta.
CRÍTICA DEL PABLO GARCÍA MANCHA PUBLICADA EN EL DIARIO LA RIOJA
Son de la Frontera arrasó el jueves, pero arrasó con esa sonrisa beatífica que fue sembrando entre los aficionados a medida de que el concierto fue cuajando en una actuación memorable, repleta de matices y marcada por el diapasón del compás de Morón, del soniquete poliédrico de la cuerda pelá, del son del tres cubano (¡vaya descubrimiento!) y de las otras dos sorpresas que iba a deparar la primera de las noches jondas de este tibio invierno de 2006: el cautivador y poderoso baile de Pepe Torres y la voz telúrica y afillá de Moi de Morón, un cantaor de nombre recogido que se crece por momentos hasta cuajar tercios inolvidables, metiendo la garganta para dentro, mascando el cante, arrullandolo.
El concierto comenzó de forma rutilante, con la bulería negra de Diego del Gastor y el taconeo poderoso y ensimismado de Pepe Torres, que gracias a su cuerpo, a su expresión gitana y a ese prodigio indescifrable que consigue con sus pies, fue metiendo a los espectadores en esa canasta que es el disfrute, el gozar del flamenco con la ingenuidad del que lo está viviendo por primera vez, fuera de complejos de manual y de esas pretendidas ansias de pureza que acaban con todo. Y en estos tiempos de mediocridad, la propuesta sonora, rítmica y flamenca de los artistas de Son de la Frontera se revela como una gimnasia mental de primer orden, como una demostración de que el flamenco tiene muchos caminos para seguir creciendo y sorprendiendo, para cautivar por la vía de la emoción y el embrujo y para desbrozar aún más los maravillosos secretos que rodean esta expresión artística.
Como antes se decía, Pepe Torres hizo de su cuerpo un singular instrumento, una amalgama de compases y de estratagemas sonoras que desembocaron al final en un ardor sobre el escenario de los que no se recuerdan. Y es que Pepe Torres baila sin especular, como no especuló ni un tanto así Paco de Amparo con su sonanta de Morón, con las falsetas del Gastor aliñadas cuerpo a cuerpo con Raúl Rodríguez, que con su tres cubano y ese aura que parece rodearle a él y a su instrumento marcaron el hilo conductor de tan magnífica noche, como en la soleá del agua entre las piedras, o la zambra, donde el diálogo entre ambos vino a demostrar una vez más que la música sale siempre del corazón y que sin sentimientos no hay nada, en todo caso la sangre de pato debajo de las multiplicaciones, como dijo Lorca en su Poeta en Nueva York.
Y fue precisamente en la bulería del corazón donde Raúl se ensimismó con su tres en una interpretación en la que sonaron por momentos matices griegos y morunos, cubanos y españoles, y el son claro, el son de Pancho Amat, del Guayabero o del mismísimo Compay Segundo que el jueves se dieron la mano con el Niño Ricardo, Vicente Escudero, Joselero de Morón, la Paquera y con Diego del Gastor, al que Dios tenga en su gloria.
Cast: Bodegas Ontañon
Canal TV Ontañón
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Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía. La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con <b>...</b> |
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Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía. La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con <b>...</b> |
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Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía. Arcángel, hijo de padres alosneros, debutó siendo un niño. A los diez años ganó en La Peña La Orden el primer premio en el concurso infantil de fandangos de Huelva, que revalidó en las dos ediciones posteriores. Al año siguiente, se incorporó a la compañía de Niño de Pura y José Joaquín. A partir de entonces, fue enlazando trabajos como cantaor de acompañamiento para artistas como Jesús Cayuela y José Roca, para La Parrala (1996); Mario Maya, para Los flamencos cantan y bailan a Lorca (1997); y Manuel Soler, para Por aquí te quiero ver (1998). Aunque el solitario ya empezaba a despuntar en foros <b>...</b> |
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Los Jueves Flamencos es un programa de televisión que se realiza al calor del ciclo del mismo nombre que se celebra en el Salón del Columnas del Teatro Bretón, de Logroño, durante los meses de invierno. Este espacio televisivo se vertebra a través de una entrevista que realiza Pablo G. Mancha y un retazo de la actuación de cada uno de los artistas. El momento más emotivo de cada programa es la entrevista, que se realiza en los diferentes espacios que posee la Bodega Museo Ontañón: desde la espectacular sala de barricas, pasando por el botellero o en la sala de exposiciones, siempre en espacios mecidos por el alma creativa de Miguel Ángel Sáinz a través de sus vidrieras, óleos o esculturas. Los artistas que han pasado por los Jueves Flamencos se llevan de La Rioja un recuerdo memorable, ya que además de visitar la bodega, tienen la oportunidad de disfrutar de nuestra gastronomía. La aventura del flamenco con Ontañón se remonta al año 2001, cuando la bodega abrió sus puertas a Juan Habichuela, uno de los tocaores esenciales de la historia del flamenco. Y después de siete años, por Ontañón han pasado los principales nombres del flamenco: Chano Lobato, José de la Tomasa, Juan Manuel Cañizares, Esperanza Fernández, Mayte Martín, entre muchos otros artistas. «Y es que por los Jueves Flamencos han pasado los más grandes artistas. Me atrevo a decir que sólo nos quedan Paco de Lucía y en todo caso, Estrella Morente. Pero es muy difícil lograr que vengan a actuar a una sala con <b>...</b> |
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